Si has buscado un mantel antimanchas o de hule en IKEA, Leroy Merlin, Zara Home, El Corte Inglés o Amazon y ninguna medida te cuadraba, el problema no eres tú: las mesas de casa rara vez miden lo que miden los manteles de catálogo.
Un mantel de catálogo se fabrica en unas pocas medidas fijas. Tu mesa, en cambio, tiene las que tiene, y encima cambia si es extensible. El resultado es el de siempre: o se queda corto y deja el tablero a la vista, o sobra tanto que arrastra por el suelo y se engancha con las sillas.
Hay un segundo problema, menos evidente, y es el ancho de la tela. La mayoría del hule se fabrica en ancho de 1,40 m. Cuando el ancho de tu mesa más la caída de los dos lados supera esa cifra, ya no hay pieza que valga: o se une con una costura por el medio o hace falta una tela más ancha.
Coge el metro y apunta el largo y el ancho del tablero. Decide después cuánta caída quieres por cada lado: con 20 cm el mantel queda a media altura de la silla, que es lo más habitual, y entre 30 y 40 cm queda bastante más vestido. La cuenta es sencilla: al largo y al ancho les sumas dos veces la caída.
Si la mesa es redonda basta con el diámetro, más el doble de la caída. Y si es extensible, mídela abierta: es cuando de verdad la vas a necesitar vestida.
Con esos dos números ya se puede presupuestar. Se cobra por metro de tela —el resinado desde 7€/metro, la loneta desde 9€/metro y el ancho especial desde 18€/metro— así que el precio sale directo de la medida.
Sin compromiso. Si tienes dudas con la caída o con la forma de la mesa, mándanos una foto y lo vemos.
O echa un vistazo a todas las telas antes de decidir.